Después de hacer Yoga Dinámico me siento FLOTAR

Es cierto. El sentimiento de felicidad posterior a una sesión de Yoga Dinámico es real, y se puede explicar.la foto (1)

Nos pasa a los que practicamos habitualmente, por eso no lo dejamos: aumenta la sensación de plenitud, relativizamos los problemas, la mente se clarifica; nos sentimos creativos y positivos y fluimos con lo que sucede porque nos damos cuenta de que, nos guste o no, todo encaja en un orden. Y podría seguir.

Todas estas sensaciones tan positivas, todos estos beneficios tienen una explicación fisiológica.

Cuando hacemos ejercicio nuestro inteligentísimo organismo comienza a liberar unos neurotransmisores llamados endorfinas. Las endorfinas producen bienestar y hasta son analgésicas. Por eso muchas veces empezamos la práctica de Yoga con molestias en la espalda, o con dolor de cabeza, y después de la relajación-meditación final ya no nos duele nada.

Además, con el Yoga Dinámico trabajamos muy activamente, coordinando la respiración con el movimiento de forma precisa: podemos mantener asanas –posturas de Yoga- entre cinco y ocho respiraciones; también podemos realizar una postura en una inspiración para pasar a otra postura en la espiración, y así en diversas secuencias, como por ejemplo, en el Saludo al Sol.

Esto significa que pasamos a movernos de forma continua, como si camináramos vigorosamente, nadáramos, bailáramos o fuéramos en bicicleta, pero con la diferencia de que en Yoga lo hacemos respirando de forma consciente.  Con esto estamos pidiendo a nuestro corazón y a nuestros pulmones que hagan trabajo extra. Y con este trabajo extra ganamos, progresivamente, resistencia al esfuerzo, agilidad, vitalidad, dinamismo, ganas de emprender proyectos, ganas de seguir en los que ya hemos emprendido, y un larguísimo etcétera.ArdhaFreddy

Por si esto fuera poco, volviendo a las endorfinas que están revoloteando por nuestro sistema, estas hacen que nos veamos cómo lo que somos, personas únicas y fantásticas; que nos sintamos mejor en nuestra propia piel  y por tanto que nuestra autoestima aumente. Incluso en el mero plano físico, aunque sabemos que en una hora de Yoga nuestro cuerpo no puede cambiar tanto, si nos miramos al espejo seguro que nos gustamos más  que antes de la práctica.

No obstante también hay que destacar que las endorfinas son neurotransmisores opioides, es decir, de la familia del opio. Y aunque cada uno de nosotros tenga el potencial de liberarlas,  un exceso nos puede llegar a ‘enganchar’, lo cual podría desembocar en una práctica excesiva y perjudicial. Mientras esto no suceda y seamos conscientes y responsables con nuestros propios límites y prioridades, bienvenidas sean las endorfinas!

Por último, es importante que os diga que no sólo liberamos endorfinas haciendo Yoga o cualquier tipo de ejercicio. También lo hacemos cuando nos enamoramos, nos excitamos y cuando experimentamos un orgasmo con la persona que nos gusta estar. Es decir, que liberamos endorfinas cuando vivimos intensamente  en el momento presente.

Si este verano queréis sentiros un poco más felices, ya lo sabéis:¡Practicad Yoga Dinámico!