Por qué me mareo cuando respiro profundamente

la foto 2En la mayoría de terapias que realizo, tanto individuales como en grupo, o en mis sesiones de Yoga Dinámico, introduzco y trabajo la respiración consciente. Siempre respiramos, no podemos dejar de hacerlo, pero muy pocas veces prestamos atención a aquello que pasa en nuestro cuerpo mientras inspiramos y espiramos. A mis pacientes y alumnos les digo: ‘hacemos respiraciones largas, conscientes y profundas`, mientras les voy guiando hacia dónde han de ir llevando el aire cada vez.

Siempre he pensado que esta práctica era muy enriquecedora, hasta que algunos me empezaron a comentar que después de respirar así notaban cierto mareo, como una sensación de ‘globo’, según describían su experiencia.

Aquí os dejo un enlace muy interesante, que explica con más detalle por qué podemos llegar a marearnos con la respiración profunda.

http://tecnicasderespiracion.com/respiracionprofunda/

A grandes rasgos, cuando inhalamos gran cantidad de oxígeno y especialmente, si no estamos acostumbrados a hacerlo, lo acumulamos en el sistema, de forma que el equilibrio entre oxígeno (O2)  y dióxido de carbono (CO2) se descompensa.

Si la concentración de CO2 en sangre es baja, los vasos sanguíneos no se dilatan lo suficiente, lo que dificulta la llegada del  O2  a las células.

Por esta razón,  la respiración consciente ha de ser lenta, sí, pero dedicando el mismo tiempo a la inspiración y a la espiración. Cuando los profesionales guiamos la respiración, esta guía es una referencia, ya que no todos tenemos la misma capacidad para inspirar y espirar con la misma amplitud. Y nunca hay que forzar nada: cuando hablamos, por ejemplo,  de ‘inspirar profundamente hacia la base de los pulmones’, nos referimos a sentir que el aire va en esa dirección, a constatar que el aire llega esa zona concreta, sin más. Se trata de fluir y de darnos cuenta de que lo estamos haciendo.

Afortunadamente, en esta profesión se aprende todos los días para poder seguir ofreciéndoos las prácticas más provechosas para vosotros.

Feliz Semana Santa, respirando y fluyendo.