Dolores sexuales en la mujer

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Existen diversos tipos de dolor durante las relaciones sexuales. El origen de estos puede ser muy diverso y quiero puntualizar que, aunque no necesariamente provienen de un abuso sexual, suele ser común que la Función Erótica esté o haya estado perturbada en algún estadio de la vida.

Dicho esto, os presento los distintos tipos de dolores sexuales que las mujeres podemos llegar a experimentar.

Vamos a emperzar con la vulvodinia.

La vulvodinia es un dolor difuso en la vulva que puede ser permanente, al tacto genital o durante el coito. No se conocen las causas pero hay factores que la promueven, entre ellas la fibromialgia, infecciones genitales antiguas y de repetición, tratamientos locales y el/los partos.

Existe otro tipo de dolor sexual parecido, pero no igual: la vestibulitis, un dolor inflamatorio que se percibe concretamente en la zona del vestíbulo – área de la vulva situada entre los labios menores, previa a la entrada de la vagina-. La vestibulitis puede ser primaria –dolor desde las primeras relaciones sexuales o durante la inserción de tampones – o secundaria – posterior a un parto, una infección vaginal, cirugía, toma de antibióticos o higiene inadecuada. La vestibulitis suele ser crónica. Tiene solución pero cuanto antes se diagnostique y se trate, mucho mejor.

Como decíamos al principio, muchas veces nos encontramos que ante casos de vulvodinia y vestibulitis la Función Erótica está alterada, así es que, a grandes rasgos, es muy positivo trabajar con sesiones de Fisiosexología para mejorar la vivencia sexual. Y para optimizar la calidad de los tejidos y aumentar su aporte sanguíneo, tal y como sucede con otros segmentos del cuerpo, el ejercicio físico es muy buena opción: en este caso, los ejercicios de Kegel y los hipopresivos, a ser posible dirigidos por fisioterapeutas especializados.

Paralelamente, hay que evitar enjabonarse los genitales o bien utilizar un jabón que respete el PH, además de utilizar ropa de algodón que no sea ajustada y evitar los salvaslips. Por último, una alimentación óptima también ayuda a mejorar la calidad de los tejidos (lo de la alimentación lo dejo para una próxima entrada).

Vulvodinia y vestibulitis pueden asociarse o derivar en el tercer dolor sexual que podemos percibir las mujeres, que es la dispareunia.

La dispareunia es un dolor vaginal difuso o localizado que aparece durante la penetración. Puede ser superficial o profunda, y primaria o secundaria.

La dispareunia superficial es el dolor que se presenta justo a la entrada de la vagina. Proviene de una vulvodinia o vestibulitis. También de una lesión de los tejidos superficiales o del suelo pévico: desde una infección vaginal hasta una cuestión de sequedad, pasando también por las consecuencias de una incisión para abrir el canal del parto –episiotomía-. Respecto a esto último, es muy común que la cicatriz resultante de una episiotomía presente adherencias, quedando el tejido de alrededor tirante, poco vascularizado y de calidad pobre. De hecho, pasa con todas las cicatrices que no se han trabajado. Como consecuencia, es más que probable que las relaciones sexuales posteriores al parto sean dolorosas.

Así pues el tratamiento puede incluir un examen visual y táctil de la zona vulvar para poder detectar el origen y los puntos dolorosos, y tratarlos.

La dispareunia profunda es un dolor agudo en la penetración profunda. Muchas mujeres lo describen como un puñal que sale del pubis. En estos casos pueden haber diversas causas, como que el útero no esté bien posicionado, o que haya una distensión de los ligamentos anchos, entre otras.

La dispareunia también puede ser primaria o secundaria.  La primaria es de larga evolución y está asociada a eventos antiguos de tipo emocional, los cuales se somatizan en un dolor durante las relaciones sexuales. Y la secudaria, que es posterior a un evento concreto, como un traumatismo o un parto.

En general estos son los tipos de dolores sexuales, que por cierto, suelen ser bastante comunes, ya que tres de cada diez mujeres lo sufre o lo ha sufrido alguna vez. Sin embargo,bien sabemos que lo que no es habitual es hablar de ello.

Pues bien, es importante que sepáis que hay profesionales especializados dispuestos a escucharos y, si vosotras queréis, a abordar la situación.

Que sigáis fluyendo con este fantástico y –o aunque- caluroso verano.